Bilingual Reflections of an Immersion Student
The ACIE Newsletter, February 2004, Vol. 7, No. 2
by Annie Heideman, 9th grade Spanish Immersion student, Highland Park Sr. High School,
St. Paul, MN
I went to Adams Spanish Immersion School because my parents wanted me to learn Spanish
even though they do not speak it. Being a Spanish immersion student has had a very large
impact on my life. In fact, it is my life. It has determined who my friends are, how I
learn, what kind of classes I take, and what kind of jobs I will have. It will have a large
impact on what my future will be. There have been many different advantages and disadvantages
to going to a Spanish immersion school, along with many memories that I will always carry
with me.
I only have a few memories of actually learning Spanish because we were so immersed it just
seemed to come naturally. When I first started going to Adams in kindergarten my teacher would
read little story books to us in Spanish. We had to figure out what she was reading about by
paying very close attention to the pictures. We would sing in Spanish every day. Whenever our
teacher wanted the class to line up or to come back from recess she would sing the directions
to us and I still remember these songs.
Other memories that I have about first learning Spanish in elementary school are from first grade.
We spent hours and hours having to create our own sentences in Spanish with a list of vocabulary
words that our teacher would give us. Everyone absolutely hated doing this because we had to do
it so often, but I believe that writing those sentences was one of the truly valuable activities
where I learned the most Spanish at one time. In the upper elementary grades, I had some really
talented teachers. We would play games to help us learn verbs, read with kindergarten students
in Spanish, have reading parties and rewards for not speaking any English.
Being an immersion student has brought about lots of advantages as well as a few disadvantages.
One of the disadvantages of going to an immersion program for me has been not being able to spell
very well in English. I feel like I did not learn as much English spelling when I was in
elementary school as other kids our age did. Because we were learning to use two languages, we
had to divide our time between English and Spanish. To this day, however, I believe the advantages
far outweigh any disadvantages.
I have experienced both academic and social advantages from being an immersion student. One example
of an advantage that relates to schoolwork is that I have much better language learning skills
than non-immersion students. In my French and German classes, I have noticed that learning a
third language comes much easier to me and the other immersion students. For example, I am able
to make connections between Spanish, French and German, which makes grammar, pronunciation and
word definitions much easier for me to remember. It seems that my brain is much more familiar
with the process of learning a language and can adapt to a new one quite easily after already
learning Spanish and English.
The greatest social advantage of having attended an immersion school is that, unlike kids from other
elementary schools, once you leave Adams and go on to junior high and senior high school, most of
your classmates remain together and continue on in the immersion program. Many of us have remained
close friends. The major reason is that we have a second language in common and this gives us the
opportunity to continue to take classes together in Spanish while kids from other schools are simply
randomly split up. With all these classes in common we are forced to be together for thirteen years
whether we like it or not! Our common languages give us a special bond.
Apart from making lifelong friends, there are other ways in which going to an immersion school will
affect my entire life. I plan on traveling abroad and going to school in a Spanish-speaking country
as part of an exchange program. I believe that being able to fluently speak more than one language
will also broaden the career possibilities available to me in the future.
After reflecting back on my experiences as an immersion student, there are so many different reasons
why I would really recommend sending children to immersion schools. I believe that a language immersion
education is one of the best gifts that a parent can give them. It is the one thing that has affected
me more than anything else that my parents have ever done for me. It is a unique gift one can give to
children that will remain with them for their entire lives.
REFLEXIONES BIOLINGÜES
Asistí a clases de español en la escuela Adams, en el programa de inmersión
porque mis padres querían que yo aprendiera español a pesar de que ellos no lo hablan.
El haber sido estudiante de inmersión ha tenido un gran impacto en mi vida. De hecho, es mi
vida. Ha determinado quienes son mis amigos, el cómo aprendo y las clases que tomo, al igual
que los tipos de trabajos que podré realizar en mi vida. Todo esto tendrá una gran
influencia en mi futuro. Asistir a un programa de inmersión ha tenido sus ventajas y
también sus desventajas, junto con muchos recuerdos y anécdotas que siempre guardar
en mi mente.
Sólo tengo un ligero recuerdo del proceso de aprender español porque como estuvimos
tan inmersos dentro de este leguaje, el proceso fue totalmente natural. Al principio cuando empezamos
a ir a Adams en kinder la maestra leía libros cortos a toda la clase, todo en español.
La única forma por la que pudimos entender lo que estábamos leyendo fue prestando mucha
atención a los dibujos. Todos cantábamos en español diariamente. En cada
ocasión que la profesora quería que los alumnos hicieran algo como pararse en fila o
regresar del recreo ella cantaba canciones, canciones que aún tengo en mi mente y puedo
recordar fácilmente.
Otras memorias que tengo de como aprendí español en Adams son del primer grado. En aquel
entonces pasábamos horas y horas escribiendo oraciones en español con vocabulario que
la maestra nos daba. A todos los alumnos nos molestaba realizar esa actividad porque teníamos
que hacerlo muchas veces, además, necesitábamos hacer demasiado trabajo. Pero hoy en
día, yo creo que esta actividad fue una de las cosas con las que yo realmente aprendí
mucho español. Durante los últimos años de la escuela primaria (elementaria)
tuve unos profesores realmente talentosos. Nosotros jugábamos diversos tipos de juegos que
nos ayudaban a aprender verbos, leíamos cuentos en español a los niños de kinder,
teníamos fiestas de lectura y recibíamos premios por no hablar ingles.
De igual manera, así como el ser estudiante de inmersión trajo a mi vida muchas cosas
positivas, también han habido algunas desventajas, como lo mencioné anteriormente.
Una de ellas es que muchos de los estudiantes no pueden deletrear muy bien el inglés. Esto
varia mucho entre los estudiantes pero, siento que no aprendimos a deletrear en inglés tanto
como los otros niños de nuestra edad, a los que fueron a una escuela primaria regular.
La causa de ello es que nosotros estábamos aprendiendo dos idiomas al mismo tiempo, nosotros
necesitábamos dividir nuestro tiempo entre el aprendizaje del inglés y del
español. Sin embargo a este punto, yo creo que hay muchas más ventajas que desventajas.
Como una estudiante de inmersión he vivido tanto ventajas académicas como sociales.
Un ejemplo de una ventaja es que los estudiantes de inmersión tienen más facilidad en el
desarrollo y en la adquisición del lenguaje que los estudiantes que no estudian en las escuelas
de inmersión. En mis clases de francés y alemán he notado la facilidad para aprender
un tercer idioma no solo para mi sino para otros estudiantes de inmersión. Por ejemplo, yo soy
capaz de hacer conexiones entre el español, el francés y el alemán, lo que hace que
la gramática, la pronunciación y el concepto de las palabras sean mucho más
fáciles de recordar para mí. Me parece que mi cerebro está familiarizado con el
proceso de aprender un idioma nuevo, así que entonces es más fácil aprender uno
nuevo después de saber el inglés y el español.
La mayor ventaja socialmente hablando se deriva de haber tomado clases en la escuela de inmersión
es que a diferencia de otros niños de otras escuelas, después de que sales de Adams
y pasas a la secundaria, mientras que los niños de otras escuelas primarias no continúan
juntos, la mayoría de los compañeros de clases permanecen juntos, teniendo la
mayoría de nuestros amigos de la escuela primaria con nosotros. La razón principal
para que esto ocurra es que tenemos ese idioma en común, lo cual nos da la oportunidad de
continuar tomando clases juntos en español en lugar de estar separados como los otros
niños. ¡Con todas esas clases en común hemos pasado trece años juntos,
nos guste o no! Nuestro idioma en común nos brinda un lazo de unión especial.
Aparte de haber tenido la oportunidad de hacer amigos que tendré durante la mayoría
de mi vida, hay otras maneras en las que el ser un estudiante de inmersión afectarán
toda mi vida. Yo planifico viajar a países donde se habla español en unos años
y estudiar allí, quizás una carrera como parte de algún programa de intercambio.
Creo que el ser capaz de hablar de manera fluida más de un idioma incrementará mis
posibilidades de encontrar trabajo en el futuro.
Hay muchas diferentes razones por las que yo recomiendo mandar a sus hijos a escuelas de
inmersión. Creo que es uno de los mejores regalos que pueden darles. Esto es algo que mis
padres me han dado y que ha afectado a mi vida de una forma impresionante. Es algo único que
puede regalar a sus hijos que permanece con ellos por toda su vida.
|